martes, 7 de abril de 2009

Tres y seis veces



Para no correr el riesgo de que mintieras, tuve que dar más de un click.
Como quien apunta y dispara más de una vez, para segurarse de que su víctima haya muerto. Así tuve que imortlizarte, asegurándome de que aquello que haré más largo que tu propia vida, sea la representación adecuada. 
Actuabas cada que podías, hacías ingenuamente caras, esperando a que mis dedos cayeran y fuera eso lo que de ti proyectara. Olvidaste que yo también le he temido a las cámaras, y por eso esperé lo suficiente hasta que se te olvidara, hasta que te desesperaras, y entonces fuera posible, entonces mi lente te maltratara.
Tres y seis veces quedastre retratado, por cada mentira, una verdad he logrado. 

No hay comentarios: