
No estaba preparada para semejante acto, llevo actuando mis contrarios durante años, así y sólo para los intrépidos aparezco completa, pero fragmentada al mismo tiempo, entre clic y flashazo. El problema es que yo debo controlarlo, yo debo ser las 4 intensiones de Roland Barthes, pues habiendo antes destruido a todos frente a mi cámara, siendo los mismos, o no, conscientes de ello, es normal que le tenga miedo al poder del lente. Por eso, porque tengo qué, porque mi pudor no me permite “dejarme llevar”, o creer en las coincidencias de una clase casual, debo actuar nuevamente como el dueño manipulador, y fragmentar el entero de quien no fue consciente de la persona que estaba siendo expuesta al sacarme aquella fotografía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario